Causas y síntomas del acné

Las hormonas, el estrés, la ansiedad o la mala alimentación son algunos de los promotores de las espinillas y los granos.

En algún momento a lo largo de nuestras vidas nos hemos sentido avergonzados por tener granos, hemos querido camuflar los puntos con maquillaje o nos hemos puesto al sol creyendo que de esta forma se secarían o se disimularían. Pero muchas veces la información que tenemos sobre este problema cutáneo es errónea o desconocemos las medidas que hay que tomar para frenarlo o curarlo.

causas acné

Puntos negros, pápulas, pústulas, nódulos, quistes o milium son las formas en las que se presenta el acné, que suele afectar a un 80 por ciento de la población adolescente pero que, en general, se da en algún momento en la vida del 95 por ciento de las personas. Lo que sucede es que el exceso de grasa provoca una dilatación de los poros y su posterior obstrucción (acné comedoniano), generando un entorno en el que las bacterias pueden desarrollar sustancias inflamatorias (acné inflamatorio), con posibilidad de dejar cicatrices.

Fiebre y mal estado en general es ya un estado muy grave que puede llegar a producirse en algunas personas aquejadas de este desorden, que se produce como consecuencia de una foliculitis, una inflamación y una infección del poro provocada por una actividad hormonal, un exceso de producción de grasa por parte de las glándulas sebáceas, una eliminación deficiente de células muertas y una acumulación de bacterias, así como una posible reacción alérgica a alimentos, medicamentos o, incluso, cosméticos.

Generalmente, la testosterona, es decir, la hormona masculina es la culpable del exceso de secreción sebácea, por lo que puede tratarse de un trastorno muy común en hombres. Pero la mala alimentación, el estrés o la ansiedad, las alteraciones hormonales y cuestiones hereditarios también pueden ser desencadenantes de este antiestético problema.

Así, evitar alimentos que poseen grasas saturadas, como la carne de cerdo, el cordero, el marisco y las carnes muy grasas pueden frenar la aparición de grasa con el tiempo; al igual que cambios en el estilo de vida como adelgazar, descansar, dormir y dejar de lado el estrés y los problemas emocionales pueden ser posibles antídotos contra este trastorno de la dermis.

Además, es vital mantener el rostro limpio y controlar el exceso de grasa con los productos idóneos, limpiándola a diario, usando un tratamiento específico todo los días y sin tocar los granos, las espinillas o cualquier otra manifestación de esta alteración que haya surgido, puesto que podría complicar su estado.

La piel acneica tiende a estar brillante, tener los poros dilatados y dar sensación de estar sucia por esa presencia del antiestético acné, que causa muchas veces problemas de angustia, estrés o ansiedad, empeorando el problema. Aunque este tipo de dermis, que habitualmente rechaza el maquillaje por la película que forma la grasa, es más resistente a agentes como el sol, el viento y el frío, es erróneo pensar que la exposición al sol curará los granos, ya que, al contrario, es perjudicial para el acné.

 

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Tratamientos para la piel grasa

Una buena limpieza y una correcta hidratación, claves para evitar impurezas

Limpieza e hidratación diarias son las claves para mantener una piel sana, sea del tipo que sea: seca, grasa o mixta. Pero, si el cutis, principalmente el de la cara y en la zona conocida como ‘T’, tiende a secretar un exceso de sebo suele ser más complicado de cuidar, con posibilidades de que se formen granos o acné.

cuidado piel sensible

El problema de las pieles grasas, aunque se da generalmente más en jóvenes, no es exclusivo de ellos y puede aparecer a cualquier edad y más aún en momentos en los que aprieta el calor. Por ello, es importante cuidar especialmente este tipo de pieles todo el año, no sólo ahora con la llegada inminente del verano.

El tratamiento de la piel grasa debe arrancar con una buena limpieza diaria, para lo que los geles limpiadores son una buena opción, pero no se debe abusar de ellos para no maltratar la cara. El buen mantenimiento de este tipo de cutis pasa también por la aplicación de cremas especiales reparadoras de día o de noche con el fin de evitar los brillos al tiempo que se eliminan los granos, las espinillas y otras impurezas. Es importante elegir cremas con texturas en gel, que aportarán a este tipo de pieles una sensación de confort.

Otra opción a sumar a esta terapia preventiva son las mascarillas tonificantes, que a la vez son excelentes limpiadoras e hidratantes de la piel. En todo caso, el maquillaje que utilicen las personas con esta clase de piel así como las cremas de protección contra los rayos del sol debe tener como base el agua y nunca el aceite.

En el mercado hay numerosos productos para un correcto tratamiento de la piel grasa, tanto para limpiar como nutrir este tipo de cutis o diversas terapias para curar el acné. También se pueden tomar productos por vía oral que actúan interiormente contra la grasa y las impurezas o, aplicar tratamientos sobre las propias impurezas para hacer desaparecer los granos y las espinillas e, incluso, reducir las marcas residuales.

Además, como se trata de un trastorno que no se limita a las primeras etapas de la juventud si no que puede darse hasta en la edad avanzada, existen cosméticos, cremas y tratamientos dirigidos a aquellas personas mayores que siguen sufriendo el exceso de grasa en la piel.

Más información en http://www.ifc-spain.com/neostratar/refine/solucion-piel-grasa